miércoles, 31 de diciembre de 2008

La Tristeza

La tristeza no tiene porque ser tan mala como algunos la pintan, la melancolía tampoco, ambas van tomadas de la mano y no tienen porque ser desterradas por completo del ser humano.
No digo que nos hagamos uno con ellas tampoco, pero si las necesitamos para sentir las emociones contrarias, la dicha, la alegría y la paz interior y poderlas realmente disfrutar.
Un rato incluso al día de tristeza sirve para no ser incluso insensible con uno mismo, ni con los demás, sirve para abrirle espacio en tu interior a lo que te hará crecer.
Claro, citando a mi querido Mago, "en esta vida no hay luz sin oscuridad", la cuestión es hallar y conservar esa flama que alumbre tu existir



1 comentario:

André dijo...

Ciertamente un toque de tristeza no ha de ser malo...mi padre siempre nos lo recomendaba...los romanticos,como cultura, así lo creian...que seria de Copin, Listz...sin la tristeza.