jueves, 13 de agosto de 2009

Un dia caluroso ( Daniel y Areana)


Aquel viernes, durante todo el día había hecho un calor agobiante en la Cd de México 35 grados marco el termómetro la mayor parte del mismo, algo que era mas que insoportable para los citadinos.
Daniel llego a casa cansado, acalorado y con el stress de manejar a la hora pico del tráfico, lo único que tenia en mente era llegar a casa, darse un buen baño y descansar. Cuando entro en la habitación lo que vio lo dejo sin habla, parecía que un torbellino había pasado por ahí, dejando ropa regada por toda la cama, frascos de sales y esencias tiradas por todo el piso y del cuarto de baño salía una suave música, contrariado abrió la puerta y vio a Areana sumergida en un refrescante baño, el olor era delicioso y verla ahí, completamente fresca y relajada , sonrió, la amaba tanto, se acerco a ella y la saco de sus pensamientos con un suave beso en la mejilla, Areana abrió los ojos y se sorprendió al verlo ahí, había perdido completamente el sentido del tiempo, sonrió y acepto el beso de Daniel, y adoptando una actitud seductora con el , intentando desviar su atención del estado de la habitación, lo beso y atrajo hacia ella invitándolo a meterse con ella, Daniel lucho por resistir, la sonrisa provocativa de ella lo atraía demasiado, por un momento su cuerpo cedió al contacto de su amada, la beso y acaricio su cuerpo, Areana creyó haber ganado y paso sus brazos alrededor de su cuello, Daniel la beso y recorrió su cuerpo, lo que Areana no esperaba era que Daniel al deslizar sus manos y pasarlas por sus nalgas, alzara una y le diera una nalgada fuerte , sonora y sobre todo dolorosa, Areana separo su cara , lo miro asombrada a los ojos, la mirada de Daniel era un poco divertida al ver asombro de ella, y a la vez bastante seria. Ella quiso decir algo en protesta, pero Daniel la callo con un tierno beso en los labios, “no digas nada Niña mía, ¿tu sabes muy bien que te amo verdad?
Si respondió Areana con actitud aun melosa, usando sus últimos recursos para seducirlo, el dando un profundo suspiro la beso en la frente, la tomo de las manos y cubriéndola la guió hasta la habitación, preguntándole:
- ¿Que significa esto?
- Nada mi amor
- ¿Cómo que nada?
- Bueno mi amor, es solo un poco de ropa, es que mira, hace tanto calor que con nada estaba a gusto y busque algo cómodo y fresco para invitarte a cenar cuando volvieras a casa, solo que creo que el tiempo se me paso volando y me ganaste a llegar, pero espérame unos minutos y me arreglo mi vida, así saldremos a pasar una noche romántica, ¿que te parece amor?
Daniel sonrió maliciosamente ante todo lo que ella le decía, no podía negar q era ingeniosa y buscaba la manera de salir del apuro, pero suspirando y con esa fría sonrisa que la hacia estremecer se acerco a ella, paso sus manos sobre sus hombros, la beso en la frente una vez más y le dijo:
No niña, no vas a hacer nada de lo que dijiste, eres una inconsciente, mira nada más que relajo tienes aquí, además vengo cansado, acalorado fastidado del tráfico, ¿y que encuentro aquí? Una niña malcriada, con toda su ropa en el suelo, ¿recuerdas como te dolió destinar casi la mitad de tu sueldo en pagar la tarjeta? ¿Y tan pronto echas a perder las cosas, mira muchas están aun nuevas.
Areana sabia muy bien que Daniel tenia la razón, pero su orgullo no le podía permitir aceptarlo, así que se planto frente a el y con aires de suficiencia y de un modo altivo le dijo: Ese no es tu problema, cuando seas tu quien se vea en la necesidad de pagar mis cuentas, cuando yo no pueda cumplir con mis caprichos, tal vez puedas recriminarme algo, ahora no tienes ningún derecho a tratarme así. Conforme descargaba su enojo, el orgullo se fue disipando, dando paso a la coherencia.
Daniel que la conocía muy bien, simplemente dejo pasar el berrinche, una vez terminado este, la tomo de la mano, le dio un cálido abrazo se encamino hacia la cama, donde tomo asiento en la orilla, la atrajo hacia el, Areana tembló pues ya no solo intuía si no que tenia la certeza de lo que se le veía venir.
- Daniel amor, es tarde anda déjame vestir tengo mucho frio y unas ganas enormes de estar junto a ti.
- Mi cielo, no te preocupes, veras o mas bien sentirás como ahora mismo te voy a ayudar, el frio en un momento se te olvidara, y te garantizo que una parte de ti muy calientita estará y por esto mismo estoy muy seguro que al tiempo que tus pompis se calientan, tus ganas de estar junto a mi se disiparan, así que mi vida, ven ahora mismo aquí.
Juntando palabras con acciones, Daniel tiro de su mano y con agilidad la tumbo sobre sus rodillas, Areana empezó a retorcerse; ¡No No! Le gritaba; así ¡No!
- Niña por tu bien deja de estar de malcriada
- Es que; ¡Así No!! Gritaba ella, ( le apenaba estar desnuda sobre las rodillas de Daniel)
- Mi niña, ¿crees que tú eres quien decide? No mi amor, sabes muy bien que no es así, te comportas como niña, pues así te trato, lo sabes de sobra ya.
- Pero amor por favor déjame vestir, y vamos a platicarlo, ahora mismo levanto la ropa y la acomodo, y cenamos los dos ¿si?
- Areana!! Ya déjate de berrinches y excusas, sabes muy bien lo que te va a pasar y mientras mas lo demores, peor será para ti jovencita, así que tú decides cuanto tiempo vamos a seguir discutiendo…
- Daniel no me trates así por favooor me da mucha vergüenza
- Ah y no te da vergüenza tener tu costosa ropa tirada, ¿no te da vergüenza actuar como una niña tonta y malcriada?
- ¡No soy una niña y no soy tonta!
- Pues con tus actitudes demuestras todo lo contrario, y ya me estoy cansando niña, mejor ven aquí ya y no complicas mas tu de por si delicada situación.
- ¡Suéltame ya, Estoy hablando muy en serio!
Daniel harto ya de tanta niñería, la tomo de la mano y la cruzo sobre su espalda, paso una de sus piernas sobre las de ella inmovilizándola, empezó a azotarla rápida y firmemente, repartiendo entre ambas nalgas, asentando claramente sus ideas en cada una de las repeticiones, Areana solo repetía que la dejara levantarse, se sentía llena de vergüenza y frustración al verse casi inmovilizada, en las rodillas de Daniel y lo peor, desnuda, sus intentos por levantarse eran totalmente rechazados por la firmeza con que el la sostenía y aprisionaba sobre el, el castigo fue largo, una tras otra las nalgadas iban cayendo sobre las ya adoloridas y sonrosadas nalgas, Areana se canso de forcejear, empezando a sollozar y a patalear en un vano intento de calmar el ardor y poder librarse de aquel abrazo doloroso, viendo que le era imposible escapar, empezó a pedir a Daniel que parara, prometiendo una y otra vez no volver a ser tan inconsciente y cuidar mas sus pertenencias, aunque sus suplicas parecían hacer oídos sordos en el, que no parecía con ganas de parar de azotarla aun, estaba sumamente molesto con esa actitud desperdiciada.
Después de unos largos minutos la dejo incorporarse, ella en automático busco una blusa o alguna prenda con la cual cubrir su desnudez, pero no pudo siquiera empezar a cubrirse cuando el se la arrebato diciéndole:
- No mi vida, ¿a ti te tiene sin cuidado tu ropa no?, no te importa tenerla toda regada y maltratándose en el suelo, entonces quiere decir que no te sirve y no la necesitas, entonces niña mía, ahora te quedaras así, llevándola a una pared, y así meditaras si tu ropita te hace falta o no, y si vale o no la pena cuidarla.
- ¡¡Eres un fastidioso!!
- Ahh ¿parece que mi nena no ha aprendido aun nada verdad?, no te preocupes, ya mismo me encargare de ti, te me quedas ahí mientras voy a la cocina por alguna bebida, tienes prohibido moverte o aumentare tu castigo al doble.
- ¡¡Te odio!! , ¡Déjame en paz!
- Si nena te dejare en paz cuando termine contigo.
Cuando volvió de la cocina traía además de una refrescante agua de frutas, una palita de madera, de pequeño tamaño pero de un grosor conveniente para no ser rota fácilmente.
- Nena, Areana, ven aquí cielo
- No me hables.. ¡no quiero saber nada de ti!
- Ya ya, no seas berrinchuda nena, no quieres aumentar tu castigo cierto
- Pero Daniel, mi vida, ya tuve suficiente
- - No lo veo así nena, tu boquita aun esta filosa y tus actitudes no parecen arrepentidas
- -Si lo estoy!, Daniel amor, por favor
- Nada nada, no lo hagas mas largo, sabes bien que te lo mereces, así que vamos a acabar de una vez por todas, ven aquí cielo
- Si mi amor, lo que tu digas ( dando un sentido suspiro)
Areana se paro frente a Daniel, entendiendo sus deseos se recostó de nuevo sobre sus rodillas, dejando sus aun rojas nalgas listas para lo que seguía, una buena ronda de nalgadas con la palita de madera, la cual ardía y picaba a mas no poder, no tardo mucho en suplicar perdón, esta vez de manera mas sentida y real, además de acompañado de lagrimas con sentimiento de redención, Daniel después de un par de azotes mas dio por terminado el castigo.
- Espero hayas entendido mi vida, que el ser desperdiciada y poco cuidadosa con tus pertenencias no te dejara nada bueno.
- Si amor, lo entendí, no lo vuelvo a hacer
- Anda cielo, vístete y vamos a esa cena que tenías planeada.
Y así los dos enamorados salieron a cenar, claro ella hubiese preferido quedarse en cama y no pasar horas sentada, pero aun así disfruto de la velada, y de Daniel su novio y spanker del cual cada día parecía mas enamorada.
rossy^L_C

1 comentario:

*ROJO KING* dijo...

wow! interesante relato...
Pase a saludarte Rossy con doble ''SS'' jejeje aaaaaaaaaajjjjjjjuuuaaaaa!!!!!!